4 may 2012

CARDIOPATIA HIPERTENSIVA Y DISFUNCION VENTRICULAR

VIDEO EJERCICIO Y DIABETES

VIDEO REHABILITACION CARDIACA

17 sept 2009

PREVENCION PRIMARIA Y SECUNDARIA EN CARDIOLOGIA

Dr. Iván Serna Santamaría
Cardiología/Rehabilitación Cardiaca

Es hora de cambiar nuestra manera de ver las enfermedades del corazón para que disminuyan los nuevos casos y complicaciones de estas enfermedades.

Cuando empezó el repunte en los casos y muertes por enfermedades del corazón desde hace varias décadas en los países del primer mundo, los especialistas en salud pública se dieron cuenta que era solo el principio de lo que sería una pandemia, y que la tendencia de la enfermedad era claramente a convertirse en la principal causa de muerte a corto y mediano plazo. Se manera anticipada, se empezaron a estudiar poblaciones que tenían el mayor número de pacientes con enfermedades cardiacas, y se encontraron los que hoy conocemos como FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR. Los más conocidos son: DIABETES MELLITUS, DISLIPIDEMIA (alteraciones en el colesterol), TABAQUISMO E HIPERTENSION ARTERIAL. Otros se han agregado, tales como sedentarismo (falta de actividad física regular), Obesidad, trastornos de la personalidad (Ansiedad, Depresión, personalidad tipo A), y muchos más que continúan en estudio. Las autoridades de esos países, principalmente en Europa, decidieron en ese momento, atacar directamente el problema desde su base, y controlar los factores de riesgo en la población general, logrando una notable disminución en los nuevos casos, y las complicaciones de los mismos. Es así como una inversión en salud pública, dirigida para evitar nuevos casos, se le conoce como PREVENCION PRIMARIA. Como es de notar, en nuestro país se empieza a poner atención a estos programas de prevención primaria, aunque en este momento parezca que ya es tarde.

¿Y qué pasa con los que ya están enfermos del corazón?

Es claro que la persona que ya tiene el antecedente de un infarto o un procedimiento (angioplastia o cirugía del corazón), tiene mucho mayor riesgo de tener un nuevo evento o complicación. Estos pacientes deben de tener especial atención en cuidar sus factores de riesgo, además de ejercicio regular y valoración frecuente por su médico Cardiólogo. Esa es la base de la importancia de los programas de REHABILITACIÓN CARDIACA Y PREVENCION SECUNDARIA, que han logrado disminuir hasta en un 20% la mortalidad y en un 25% los nuevos eventos adversos de los pacientes enfermos del corazón que han sido llevados a un programa de estos. Los programas incluyen el control estricto de los factores de riesgo, ejercicio supervisado, y educación al paciente y familiares sobre las enfermedades del corazón.

Educación, detección temprana y acciones oportunas.

Nuestra región es líder (y no es motivo de orgullo) en población general con los factores de riesgo ya mencionados. No es necesario ver las cifras con precisión, todos tenemos gente cercana que tiene Diabetes, hipertensión arterial, fumadores, con problemas de colesterol, obesidad, ya sea aislados o combinados. Y en consecuencia, noticias frecuentes de fallecimientos por infarto, o secuelas y hospitalizaciones para procedimientos relacionados a enfermedades del corazón. Esto es muy costoso para todos (familias, autoridades de salud, gobiernos, etc), y se tienen que tomar medidas tanto de prevención primaria como de prevención secundaria. En cuanto a la prevención primaria, es muy importante la información y educación a la población general. El conocer las consecuencias y la importancia de la detección oportuna de las enfermedades ya mencionadas, por los antecedentes familiares, o en revisiones regulares de consulta, así como la importancia de suspender el tabaquismo y controlar el peso, lleva a la gente a tener el conocimiento y solicitar la atención médica oportuna, sin ser obligado o forzado. Habrá personas que tengan alto riesgo de tener enfermedades del corazón (aquellos que tienen más de dos factores de riesgo ya mencionados), y deben de acudir en forma oportuna con su médico Cardiólogo para efectuar la valoración y los estudios necesarios para la detección a tiempo y disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pacientes que ya están enfermos del corazón, se les invita a acudir a un programa de rehabilitación cardiaca, y al control estricto de los factores de riesgo, ya que una cirugia o angioplastia no resuelve en forma definitiva y permanente la enfermedad de fondo, que es la ateroesclerosis. Este proceso puede ser detenido y parcialmente revertido al hacer este cambio en el estilo de vida que ha demostrado la reducción en las muertes y hospitalizaciones en enfermos del corazón.

El conocimiento es la mejor arma que puede tener a mano un paciente para evitar estas enfermedades. Un paciente y una familia educada en la prevención, cuidado y tratamiento de enfermedades del corazón, es muy valiosa, ya que se difunde el conocimiento, al igual que una epidemia, pero con resultados positivos.

26 ago 2009

Cardiopatia y Sexualidad

A través de generaciones, el paciente enfermo del corazón ha sido injustamente relegado a un mínimo de actividades que limitan su vida diaria y su desarrollo como ser humano.
Ya sea que tenga sólo hipertensión arterial o haya sufrido un infarto y sus consecuencias, aun con los tratamientos actuales, se sigue confinando a los pacientes a una vida de cuidados exagerados que no tienen ningún efecto positivo en el pronóstico del paciente.
Uno de estos aspectos es la actividad sexual. Frecuentemente escuchamos que los pacientes con enfermedades cardiacas, no pueden volver a tener una vida sexual activa. Por tal motivo, tanto personal de salud, como familiares y todo aquel que tenga contacto con el paciente, le prohíbe la actividad sexual.
Sin importar el tamaño del infarto, si tuvo o no complicaciones, si fue bien atendido y manejado, muchos médicos dan consejos inadecuados en cuanto a la vida sexual del paciente.

Tolerancia al ejercicio
Todo esto nos lleva al manejo inicial del infarto de miocardio, donde antes a los pacientes se les indicaba reposo absoluto hasta por seis meses. En consecuencia, también la actividad sexual quedaba suspendida.
Ya está demostrado que los pacientes pueden tener actividad física y sexual casi normal, cuando han sido estudiados y llevan un programa de rehabilitación cardiaca que indique adecuadamente la cantidad de esfuerzo que pueden realizar.
De igual manera, está comprobado que en pacientes enfermos del corazón, la actividad sexual, que es una actividad física más, depende de la tolerancia que tenga al ejercicio y de la respuesta del organismo en la prueba de esfuerzo que se realiza posterior a un internamiento por una enfermedad del corazón.
Una relación sexual, en cuanto a actividad física, equivale a subir un piso de escaleras o caminar más de 100 metros a un paso constante.
Entonces… ¿cuál es el miedo? La falta de información provoca que los pacientes enfermos del corazón y sus parejas, tengan temor de una complicación, lo cual loslleva a una disminución del deseo sexual, disfunción eréctil y las consecuencias de estos problemas.
Esto se complica aún más cuando al médico tratante no se le pregunta acerca del regreso a la actividad sexual y cómo llevarla a cabo. Además muchos médicos no acostumbran dar esta información porque el paciente no la pide debido a la “vergüenza” de hablar sobre sexo.
La mayoría de los pacientes enfermos del corazón pueden tener actividad sexual igual que antes de que tuvieran el padecimiento. Sólo aquéllos que tienen muchos síntomas o enfermedad cardiaca grave, con pobre tolerancia al ejercicio demostrada, tienen esta limitación.
También es importante recordar que los medicamentos manejados para la disfunción eréctil, pueden ser usados en algunos pacientes, siempre y cuando lo autorice su médico cardiólogo. Recuerde que la actividad sexual es una función básica para el ser humano. No deben dejarse en el aire las dudas sobre la actividad sexual.
La información es el mejor método para evitar problemas relacionados con la disfunción sexual, sobre todo los de origen psicológico, basados en el temor y la ignorancia.
Si usted es un hombre que presentó un evento cardíaco, pregunte a su médico tratante sobre este aspecto, con lo cual mejorará su calidad de vida y su pronóstico en un futuro.
Palabras clave: cardiología, corazón, sexualidad, sexo, ejercicio, sexual

19 ago 2009

EL APOYO FAMILIAR EN EL ENFERMO DEL CORAZON

Infarto al corazón, angina de pecho, insuficiencia cardiaca, crecimiento del corazón, hipertensión arterial, diabetes mellitus, colesterol alto, tabaquismo… y sus consecuencias. Los hogares sonorenses están llenos de algunos elementos de esta lista, juntos o por separado. Y al aparecer en un miembro de la familia con algún evento cardiovascular, la familia puede tener varias respuestas.

La primera es culpar al enfermo, pensando que sus familiares directos (hijos, hermanos, padres) jamás les pasará lo mismo, y que todo es por sus malos hábitos –como no, si se la pasa comiendo, no hace ejercicio, el fuma mucho, etc-, siendo juzgado, castigado y rechazado como un condenado por los miembros de la familia y externos. Al paciente se le discrimina y se le priva de cualquier placer tenga o no que ver con su enfermedad. Aun asi, la familia no es capaz de sobrepasar el evento, y se lo recordaran y recriminaran cada vez que sea posible. Esto no ayuda a la recuperación del paciente, ya que esta conducta familiar provoca el rechazo del paciente hacia un cambio de vida, lo vuelve un dependiente total de la familia, o retrasa su recuperación.

Otra respuesta familiar es la que busca en forma exagerada la enfermedad en otros miembros. Si al padre o hermano le dio un infarto, el resto de la familia buscará en todos los miembros, con o sin factores de riesgo, que no vaya a tener un infarto. Es cuando toda la familia corre a hacerse electrocardiogramas, a tener dolor de pecho y a sentir que les va a pasar lo mismo. En este caso, la paranoia de la enfermedad provoca una limitación para el desarrollo del paciente que ya tuvo un infarto, porque siempre se siente que puede pasar el infarto otra vez, o a otro familiar, y el miedo evita que vuelva a una vida más cercana a lo normal.

Otra familia es en la que todos observan la enfermedad, todos tienen los factores de riesgo (tabaquismo, hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, obesidad, antecedentes familiares de infartos y muertes por la misma causa), y no hacen nada por evitarlo. Si están viendo las consecuencias de todos los factores de riesgo, y ven al familiar grave… ¿porque no cuidarse también? Estas familias invitan al enfermo a cuidarse, le ayudan con las dietas, lo cuidan, pero la familia no cambia junto con el enfermo para evitar nuevos eventos cardiovasculares. Es asi que en estas fechas toda la familia cena como siempre, y al enfermo le dan la estricta dieta que solo el sigue, mientras todos fuman, comen, se descuidan , y lo vigilan de que no se descontrole. Injusto, ¿no?


Recordemos que la parte básica de la respuesta familiar en nuestra sociedad esta en las mujeres. Las esposas, madres, hijas y hermanas que quedan a cargo del paciente en su convalecencia. Ellas dictan la pauta a seguir, y son la segunda parte mas importante, después del paciente, para una rehabilitación completa del paciente. Si hay restricción severa y exagerada, la respuesta del paciente será rechazo, la recuperación será lenta, y el paciente se vuelve inválido y dependiente. Cuando hay comprensión, pero no hay apoyo en la cocina y en la vida diaria, no hay cambio en el estilo de vida. Si hay comprensión, apoyo en la cocina, en la vida diaria, en los cambios que hay que hacer en las casas, en las familias, en todos los miembros donde ellas tienen influencia, tendremos a un paciente con mayor posibilidad de recuperación y menor riesgo de un nuevo evento cardiovascular adverso.

¿Donde se ubica usted y su familia?

Todos tenemos antecedentes de enfermedad cardiovascular, o de por lo menos factores de riesgo para enfermedades del corazón. Si en la familia ya hubo alguna enfermedad de corazón, es conveniente interrogar a otros miembros sobre antecedentes de infarto, muerte súbita en individuos jóvenes, diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedad cerebrovascular (embolias), e insuficiencia cardiaca. Si ya hay estos antecedentes, se sugiere que la familia se evalúe y se llegue a un acuerdo sobre los cambios que se deben de hacer en el estilo de vida. Las dietas estrictas nunca llegan a ser efectivas, pero el solo hecho de que quien cocine cambie un poco el menú, incluya mas verduras verdes, menos grasas, mas fibra, hace el cambio en toda la familia. El cultivar los hábitos saludables como el ejercicio regular, el consumo moderado de alcohol y los hábitos alimenticios en general provoca en la familia la prevención primaria de enfermedades cardiovasculares, y la prevención secundaria de los que ya tienen enfermedades del corazón.

La familia es la base de la sociedad. Los programas de rehabilitación cardiaca dedican gran parte de la información a los familiares en contacto directo con el paciente, que tendrán que hacer el cambio en la familia completa con este fin, mejorar el ambiente para la recuperación del paciente, y ser cómplices, no guardias de la su salud.

Si en su familia hay alguien enfermo del corazón, ayude a todos con un cambio en el estilo de vida. Recuerde que los cambios deben de estar basados en el conocimiento de la enfermedad, y no en el temor de nuevos eventos o consecuencias de la enfermedad cardiovascular. Si tiene dudas y requiere ayuda para hacer estos cambios, solicite información con su médico, que le dará orientación sobre cuales son los cambios más saludables para su familia.

No hay que esperar a que haya un enfermo del corazón en la familia ni que sea inicio de año para tener un buen propósito: Ser una familia saludable

LA VALORACION CARDIOVASCULAR ANTES DEL EJERCICIO

Practicando el ejercicio en forma segura.
Recientemente hemos escuchado los casos cada vez mas frecuentes de muertes en deportistas profesionales. Los futbolistas que han muerto en las canchas durante un partido, atletas, corredores de maratón como el que sucedió en la Ciudad de México el año pasado y muchos otros casos reportados, nos ponen a pensar sobre el peligro que corremos todos al hacer ejercicio intenso.

Pensará usted, ¿Qué no el ejercicio previene enfermedades cardiovasculares? Si todos los médicos recomiendan ejercicio regular, ¿Qué sucedió con estas personas?

El ejercicio, al igual que la mayoría de los tratamientos y los medicamentos, debe de ser administrado en la dosis adecuada, al paciente adecuado, una vez hecho un diagnóstico correcto. Como tal, el ejercicio puede ser un arma si se utiliza de la manera inadecuada.

Las personas que hacen ejercicio intenso, tienen mayor riesgo de tener complicaciones cardiovasculares como infarto, arritmias y muerte súbita durante el ejercicio, principalmente aquellas que no hacen ejercicio regular y que inician un entrenamiento sin una valoración cardiovascular previa.

Existen grupos de personas con mayor riesgo de tener estas complicaciones y que requieren valoración cardiovascular antes de iniciar un programa de ejercicio intenso en un gimnasio o por su cuenta. Los de mayor riesgo son personas mayores de 40 años, que tienen uno o mas factores de riesgo como tabaquismo, obesidad, dislipidemia (colesterol alto), hipertensión arterial, y el mas importante de todos diabetes mellitus. Una valoración cardiovascular previa al inicio del ejercicio nos da mayor seguridad de realizar actividades físicas intensas, que a corto plazo previenen las complicaciones cardiovasculares relacionadas a la ateroesclerosis.

Otro grupo de personas, son aquellas que se entrenan para un deporte, en el que habrá ejercicio intenso frecuente. Aun en jóvenes, aparentemente sanos, se recomienda una valoración previa, ya que la gran mayoría de muertes en el deporte, son debidas a enfermedades cardiacas congénitas (de nacimiento), que pueden ser detectadas a tiempo en una valoración adecuada por un especialista en medicina del deporte o un cardiólogo.

Las personas que tienen enfermedades cardiovasculares, no deben realizar ejercicio intenso, y para el ejercicio regular que deben realizar todos estos pacientes, deben de acudir a un programa de Rehabilitacion Cardiaca, donde bajo supervisión podrán realizar el ejercicio en forma inicial, y una vez aprendido, continuarlo de por vida en forma regular.

Recuerde que si su ejercicio lo practica en forma regular, si no es intenso, es decir moderado, la probabilidad de que suceda un evento cardiovascular adverso, es mas baja que si lo practica en forma irregular y de forma intensa. Para finalizar, no olvidemos que el mejor ejercicio sigue siendo caminar, por lo menos 30 minutos diarios, 5 dias a la semana, que está disponible para la mayoría de la gente, es barato y los beneficios muchos.

Con estos consejos, esperamos que el numero de personas que sufren infartos y arritmias durante el ejercicio disminuya, haciendo del deporte una actividad mas segura para jóvenes y adultos.

Dr. Iván Serna Santamaría.
Centro de Diagnóstico Cardiovascular y Rehabilitación Cardiaca, Mateo Ramirez # 24 entre Gómez Farias y Morelos, Col. Constitución. Tel 2 15 79 25. Email iserna@mexico.com.