17 de sept. de 2009

PREVENCION PRIMARIA Y SECUNDARIA EN CARDIOLOGIA

Dr. Iván Serna Santamaría
Cardiología/Rehabilitación Cardiaca

Es hora de cambiar nuestra manera de ver las enfermedades del corazón para que disminuyan los nuevos casos y complicaciones de estas enfermedades.

Cuando empezó el repunte en los casos y muertes por enfermedades del corazón desde hace varias décadas en los países del primer mundo, los especialistas en salud pública se dieron cuenta que era solo el principio de lo que sería una pandemia, y que la tendencia de la enfermedad era claramente a convertirse en la principal causa de muerte a corto y mediano plazo. Se manera anticipada, se empezaron a estudiar poblaciones que tenían el mayor número de pacientes con enfermedades cardiacas, y se encontraron los que hoy conocemos como FACTORES DE RIESGO CARDIOVASCULAR. Los más conocidos son: DIABETES MELLITUS, DISLIPIDEMIA (alteraciones en el colesterol), TABAQUISMO E HIPERTENSION ARTERIAL. Otros se han agregado, tales como sedentarismo (falta de actividad física regular), Obesidad, trastornos de la personalidad (Ansiedad, Depresión, personalidad tipo A), y muchos más que continúan en estudio. Las autoridades de esos países, principalmente en Europa, decidieron en ese momento, atacar directamente el problema desde su base, y controlar los factores de riesgo en la población general, logrando una notable disminución en los nuevos casos, y las complicaciones de los mismos. Es así como una inversión en salud pública, dirigida para evitar nuevos casos, se le conoce como PREVENCION PRIMARIA. Como es de notar, en nuestro país se empieza a poner atención a estos programas de prevención primaria, aunque en este momento parezca que ya es tarde.

¿Y qué pasa con los que ya están enfermos del corazón?

Es claro que la persona que ya tiene el antecedente de un infarto o un procedimiento (angioplastia o cirugía del corazón), tiene mucho mayor riesgo de tener un nuevo evento o complicación. Estos pacientes deben de tener especial atención en cuidar sus factores de riesgo, además de ejercicio regular y valoración frecuente por su médico Cardiólogo. Esa es la base de la importancia de los programas de REHABILITACIÓN CARDIACA Y PREVENCION SECUNDARIA, que han logrado disminuir hasta en un 20% la mortalidad y en un 25% los nuevos eventos adversos de los pacientes enfermos del corazón que han sido llevados a un programa de estos. Los programas incluyen el control estricto de los factores de riesgo, ejercicio supervisado, y educación al paciente y familiares sobre las enfermedades del corazón.

Educación, detección temprana y acciones oportunas.

Nuestra región es líder (y no es motivo de orgullo) en población general con los factores de riesgo ya mencionados. No es necesario ver las cifras con precisión, todos tenemos gente cercana que tiene Diabetes, hipertensión arterial, fumadores, con problemas de colesterol, obesidad, ya sea aislados o combinados. Y en consecuencia, noticias frecuentes de fallecimientos por infarto, o secuelas y hospitalizaciones para procedimientos relacionados a enfermedades del corazón. Esto es muy costoso para todos (familias, autoridades de salud, gobiernos, etc), y se tienen que tomar medidas tanto de prevención primaria como de prevención secundaria. En cuanto a la prevención primaria, es muy importante la información y educación a la población general. El conocer las consecuencias y la importancia de la detección oportuna de las enfermedades ya mencionadas, por los antecedentes familiares, o en revisiones regulares de consulta, así como la importancia de suspender el tabaquismo y controlar el peso, lleva a la gente a tener el conocimiento y solicitar la atención médica oportuna, sin ser obligado o forzado. Habrá personas que tengan alto riesgo de tener enfermedades del corazón (aquellos que tienen más de dos factores de riesgo ya mencionados), y deben de acudir en forma oportuna con su médico Cardiólogo para efectuar la valoración y los estudios necesarios para la detección a tiempo y disminución del riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pacientes que ya están enfermos del corazón, se les invita a acudir a un programa de rehabilitación cardiaca, y al control estricto de los factores de riesgo, ya que una cirugia o angioplastia no resuelve en forma definitiva y permanente la enfermedad de fondo, que es la ateroesclerosis. Este proceso puede ser detenido y parcialmente revertido al hacer este cambio en el estilo de vida que ha demostrado la reducción en las muertes y hospitalizaciones en enfermos del corazón.

El conocimiento es la mejor arma que puede tener a mano un paciente para evitar estas enfermedades. Un paciente y una familia educada en la prevención, cuidado y tratamiento de enfermedades del corazón, es muy valiosa, ya que se difunde el conocimiento, al igual que una epidemia, pero con resultados positivos.